lunes, 1 de octubre de 2007

LOS CRUCEROS DE SAN BENITO DE GONDOMAR





Podemos documentar en la actualidad dos cruceros existentes en la parroquia de San Benito de Gondomar, en el atrio de la iglesia parroquial y otro en su cementerio.
El primero de ellos, se encuentra más exactamente al Naciente del templo, en un lugar habilitado para el ocio y descanso de los parroquianos, llegandose a él, luego de pasar una interesante y bien conservada fuente y poseyendo en sus inmediaciones dos grandes pesas de prensa de vino, expuestas allí para su vista pública. Se eleva sobre dos gradas o peldaños de sección cuadrada y a continuación tenemos la base cúbica. Bastante mal conservada, podemos ver una inscripción que podría corresponder al año de 1646. Luego viene la columna octogonal y antes que remate ésta, como es lo frecuente en estos casos, observamos un sencillo collarino. El capitel de sección cilíndrica y de orden jónico, nos muestra unas volutas en su esquinas. La cruz cuadrangular, presenta sus aristas rebajadas y sus extremos ensanchados. En el anverso, se nos muestra la crucifixión, con un Cristo de tres clavos, muy expresivo en su cara de dolor, posee los brazos paralelos a la cruz y son visibles sus costillas y la corona de espinas . En el reverso, la Virgen sostiene a su Hijo muerto en sus rodillas,con un brazo totalmente caído, de un tamaño más pequeño que ella. Culmina la escena, con un pequeño querubín en la parte baja.
No habiendose recogido tradiciones sobre este crucero y encontrándose en el lugar en que se localiza, podemos plantearnos que esta ubicación no fue la primitiva del mismo.
El crucero que se encuentra en el cementerio parroquial, situado al lado norte del templo, posee una alta base cúbica, no poseyendo ningún tipo de basamento o gradas. La columna inicia siendo cilíndrica lisa para cambiar en la parte media baja, a estriada, con un doble collarino o moldura y a continuación, un capitel jónico, decorado con volutas a sus lados. En el anverso, un Cristo, representado con un cuerpo muy delgado, pudiendose observar la expresión de dolor de su rostro, su cabello y la barba. Ya en el reverso, tenemos a la Virgen de la Piedad, sosteniendo a un Cristo de medidas desproporcionadas, siendo éste, mucho más pequeño que la Vigen, como es común en la iconografía en este tipo de monumentos religiosos.
Nota.- En las imágenes, anverso del crucero del cementerio y reverso del existente en el atrio.