sábado, 1 de septiembre de 2007

SOBRE EL ALFAR ROMANO DE PANXÓN (NIGRÁN)

Estos días es noticia en los medios de comunicación, un importante hallazgo arqueológico realizado en un solar frente la playa de "A Madorra"( concretamente en donde se están haciendo obras para un geriátrico privado de la Fundación San Rosendo) en la parroquia de Panxón (Nigrán), que nos habla del descubrimiento de parte de una posible factoría romana fechable hacia el siglo IV después de Jesucristo, concretamente se nos comenta de que se trata, de un alfar destinado a la elaboración y preparación de arcilla para la fabricación de tejas, ladrillos y posiblemente algún tipo de recipiente anfórico, como pude leerse por ejemplo en La Voz de Galicia del 9 y 10 de Agosto de este año. Dichos artículos nos dan algunos datos más del hallazgo:
"...El equipo arqueológico ha encontrado un muro de 23 metros de largo que está conservado en tres tramos, junto con abundantes materiales como barro, piezas de ladrillo o ánforas. Y junto a este elemento se ha distinguido un pavimento rustico que pudo ser utilizado como patio de trabajo para el secado de los productos que fabricaban. A un nivel más bajo del suelo se encuentran dos estructuras de ladrillo con zócalos que se empleaban como balsas de decantación de arcilla. Una de ellas ha aparecido completa, mientras que la otra está parcialmente destruida por las obras del garaje de la anterior edificación. Parece ser que quienes trabajaban en la factoría también vivíab allí, como muestra la existencia de una lareira provista de una zona de cocina, desde la que partía una cloaca hacia el centro de la playa. En este conducto se han recogido restos de alimentos"...
Dada la importancia de la noticia y conociendo a la arqueóloga y la directora de la citada excavación, Dña. Rosa Villar, me puse en contacto con ella para recabar más datos y gentilmente me ha proporcionado los que a continuación expongo, asi como, me facilitó la fotografía que ilustra este comentario y que corresponde a un detalle de una de las denominadas "balsas de decantación de arcilla", en que se aprecia perefectamente el ladrillo y el zócalo que tiene.
"...Primero empezamos con los sondeos manuales y zanjas mecánicas para ver si había algún resto. Ahí salieron depósitos de arcilla anormalmente copiosos y una estructura de decantación de arcilla - mezcla con agua para amasarla-, hecho con ladrillo romano. Estas balsas normalmente son simples "agujeros" excavados en el propio suelo o como mucho, se construyen con piedras del entorno. No están muy documentadas, incluso en el sur y mediterráneo donde si conocen banstantes alfares. El hecho de que esté construída en ladrillo, aporta cierta relevancia para el taller. Los fragmnetos de ánforas y materiales de construción son abundantes, a pesar de que el yacimiento ya se comprobó muy alterado por la construción anterior, un edificio de planta rectángular que ocupaba el centro del solar, pero que tenía además muchas estructuras relacionadas: dos pozos, un garaje con túnel de mantenimiento del coche ( este túnel cortó una segunda balsa de decantación de arcilla, pegada a la primera), un estanque excavado, un invernadero, etc. Todos ellos elementos que alteraron el registro.
La posterior ampliación en excavación en área nos dejó comprobar que efectivamente, nos encontramos con el patio de trabajo de un alfar, con estancias rectangulares en dirección NO/SE, restos de pavimentos y una zona de función doméstica de la gente que trabajaba en el alfar. No aparecieron los hornos, pero sí piezas de mantenimiento de los mismos - ladrillos en forma de cuña vidriados por el calor -; suponemos que debían encontrarse al otro lado al otro lado del muro trasero, donde hoy hay un edificio. Finalmente, apareció una rústica pero bien construída canalización que parece dirigirse efectivamente, de la zona doméstica hacia el centro de la playa de la Madorra, conservada en 14 metros."
Quiero desde aquí dar las más expresivas gracias a la citada arqueóloga y amiga y desear que cuando finalicen las obras previstas, se llevé a cabo la debida "musealización" de estos importantes restos arqueológicos, como está previsto tanto por parte de los propietarios del solar como por el organismo competente en la materia, en este caso, la Xunta de Galicia.
Este interesante descubrimiento le da a esta zona de Panxón una importancia muy grande, como ya avanzamos en el anterior comentario de este blog.
En Galicia hasta la actualidad no se conoce nada semejante y de ahi la singularidad y la importancia de este hallazgo arqueológico romano. Sólo podemos apuntar un yacimiento que podría estar vinculado con la misma función de fabricación de piezas de arcilla, en concreto con ánforas relacionadas con una factoría de pescado localizada en la parroquia de San Martiño de Bueu ( Pontevedra), que mereció la atención y el estudio de los Srs. Pedro Díaz Alvarez y Manuel Vazquez Vazquez, que publicaron en la editorial Artes Gráficas Galicia (Vigo) un pequeño pero interesante libro en 1988, con el título "Noticia preliminar del primer horno y alfar de ánforas gallegas", que recomiendo para los que deseen saber más de este tema.
Pero como afirma la arqueóloga Rosa Villar y soy de su misma opinión, "las estructuras del patio de trabajo para la decantación de arcilla son totalmente inéditas aquí, y por contrario, no tenemos hornos, que si es lo que hasta ahora se conoce en otros lados.
Quiero finalizar deseando poder conocer más detalles sobre este descubrimiento tan importante para nuestra arqueología, que la directora ahora mismo estará elaborando, pues el trabajo posterior a una excavación es arduo y muy minucioso y por otro, el poder contemplar debidamente musealizada la zona objeto de excavación arqueológica. También por último, que nuevas intervenciones arqueológicas en Panxón, nos muestren más el apasionante mundo romano que existe enterrado bajo el suelo actual del mismo.