sábado, 22 de septiembre de 2007

LOS TRES CASTROS DE PRIEGUE (NIGRÁN)

La parroquia de San Mamede de Priegue, perteneciente al ayuntamiento de Nigrán, es la que posee hasta la actualidad, más asentamientos casteños de todo el Val Miñor. Son tres los castros que podemos contablizar y que pasamos a analizar muy brevemente.
El primero de ellos, se ubica en el denominado "Monte do Castro", en el conocido barrio de "A Mámoa", que nos indica la posibilidad de la existencia en el lugar de algún tipo de vestigio arqueológico perteneciente a la cultura megalítica, más concretamente, a un túmulo funerario.
El castro está a unos 212 metros de altura sobre el nivel del mar. Posee un bien definido recinto habitacional en una superficie bastante llana( menos en su zona central que posee una pequeña acropolis rocosa) y de forma elíptica u oval, cuyo eje mayor (en dirección norte-sur) mide 135 metros y el eje este- oeste ,unos 90 metros. Son visibles hoy en día resto de su completo sistema defensivo: Hacia el norte posee un profundo foso; un parapeto de piedras y tierra puede verse hacia ell Naciente; la muralla, de aparejo poligonal, lo rodeaba completamente, siendo en la actualidad más visible en unas zonas que en otras; por último, mecnionar que tiene una entrada, que va desde una pequeña terraza que viene de la zona del foso, en el barrio de "A Mámoa", y bordeándolo lateralmente, se llega a una zona en que se interrumpe la muralla, siendo los extremos de la misma aquí, más gruesos, posiblemente para reforzar esta zona siempre vulnerable. En 1941, el estudioso e investigador de nuestra zona, D. Pedro Díaz Alvarez, con sus alumnos realizó una pequeña excavación arqueológica, que dió como resultado el hallazgo de una bien conservada vivienda de gran diámetro, que es visible hoy en día. También se recogió un abundante muestrario de cerámica indígena predominando la decorada a pase de incisiones, estampillado y decoración plástica, con motivos geométricos. Parte de este material forma parte de los fondos arqueológicos del museo municipal "Quiñones de León" de Vigo. A lo largo de todo el recinto castreño, son abundantes observar algunas alineaciones de piedras y depresiones en el terreno, que nos indican la existencia de más construcciones pétreas. En la última visita realizada a este interesante yacimiento, pudimos recoger una pequeña cuenta de pasta vítrea, de color azulada, que podría corresponder a un collar o pulsera y cuya cronología sería romana, a juzgar por su tipología. En la tradición oral vinculada a este emplazamiento se nos habla de que fue habitado por los "mouros" y que al marcharse dejaron muchos tesoros enterrados en él.
El siguiente castro lo tenemos en el conocido como "Monte das Medoñas", topónimo éste, que también nos habla de posibles restos megalíticos por la zona. Su estado de conservación es muy malo y se halla casi totalmente destruídos por las numerosas obras efectuadas en él. Está a unos 100 metros de altitud. Posee sólo un pequeño recinto, casi de forma circular, pues posee unos ejes de: 45 metros en dirección norte-sur y 40 metros en dirección este-oeste. De este castro, el profesor D. Luis Monteagudo, en una visita en la década de los 40 del siglo pasado, consiguió encontrar numerosos fragmentos de cerámicas indígenas, la mayoría presentando decoración estampillada, de círculos concéntricos, sogueados, triángulos,... combinada con acanaladuras horizontales y pequeñas series de líneas incisas o impresas, destacando una vasija de una asa decorada, con una extraordinaria decoración de retícula bruñida, esto es, líneas rectas que entrecruzándose formando rombos, que cubre toda la superficie del recipiente cerámico, de unos 18 centímetros de diámetro y que reconstruída parcialmente por el citado arqueólogo, puede verse en la actualidad en el Departamento de Prehistoria y Arqueología de laUniversidad de Santiago de Compostela.
El último castro y también el único en que se realizaron intervenciones arqueológicas en su parte alta, con motivo de la construcción de un gran edificio para centro de educación para niños autistas, realizado por la Fundación Menela, se localiza en el barrio de Navás, se encuentra en una pequeña elevación de forma circular, situada a media ladera y con grandes pendientes al Poniente, por donde posee una gran visibilidad hacia la ría de Vigo. La ácropolis aprovecha la configuración del lugar y luego tenemos otro recinto que estaba bien defendido por un foso y una muralla de tierra. Hacia el norte se puede observar un pequeño aterrazamiento, que completaría este yacimiento castreño. El acceso natural se realiza por el Poniente y posiblemente es por esta zona por donde poseía la entrada primitiva.
La primera excavación arqueológica de urgencia, fue llevada a cabo por los arqueólogos Victor Barbi Alonso y Fernando Carrera Ramírez, de la empresa arqueológica TOMOS, con motivo de la citada construcción educativa. Se pudieron desenterrar parcialmente varias construcciones pétreas de planta circular y muros de aparejo pologonal, poseyendo algunas de ellas unas buenas cimentaciones que llegaban hasta la roca base del monte. Se recogieron fragmentos de céramicas indígenas sin ningún tipo de decoración. Por la abundancia de restos de carbón vegetal encontrados en diferentes sondeos y gracias a haberlos mandando a datar por el método de Carbono-14, podemos fechar este yacimiento arqueológico entre los siglos II al I antes de Jesucristo. Por las características de los hallazgos cerámicos y la ausencia de otros (como tégulas o cerámica romana), podemos estar posiblemente ante un castro prerromano, que sería abandonado cuando perdió su valor estratégico, con la llegada de la romanización a nuestra zona.
La última actuación arqueológica realizada en este castro, correspondió a la limpieza, consolidación y excavación total de una de las casas, descubiertas en la anterior excavación. Se realizó como parte de uno de los proyectos del Grupo de Estudios para a Prehistoria do Noroeste (GEPN) de la Universidad de Santiago de Compoatela y la dirección ténica fue llevada a cabo por la arqueóloga María Martín Seijo y la dirección científica correspondió a la Dra. Josefa Rey Castiñeiras, profesora titular de Prehistoria de la citada universidad gallega. Se cumplió el objetivo marcado y la memoria científica y el estudio de los materiales encontrados, está en fase de estudio. La imagen que ilustra este comentario fue realizada por María Martín en un momento de los trabajos arqueológicos realizados y gentilmente cedida para utilizarla en este comentario, nos muestra la vivienda castreña objeto de esta intervención arqueológica, con un bien definido piso de tierra pisada y justo en el centro de la misma podemos ver una serie de leños quemados en su posición originaria, muy bien conservados. La idea final de la Fundación Menela, propietaria del terreno, será dejar a la vista y debidamente protegida esta interesante casa indígena
Finalmente quiero comentar que en mi reciente visita al castro, pude observar movimientos de tierras en la zona que da hacia la ría. Quiero pensar, pues lo deconozco, que están llevando un control arqueológico de las mismas, pues sería una negligencia muy grande no haberlo hecho, pues se está excavando en una parte muy sensible del yacimiento, que va a alterarar su configuración primitiva, así como que se localizarán restos de materiales arqueológicos que pueden arojar más datos sobre este importante yacimiento. Pequeños fragmentos cerámicos se pueden ver entre la tierra removida...