sábado, 22 de septiembre de 2007

DEL PALEOLÍTICO AL NEOLÍTICO EN EL VAL MIÑOR

De los períodos cronológicos correspondientes a la Prehistoria en el Val Miñor, es el Paleolítico el que nos va a ofrecer más datos, debido al extraordinario e importante yacimiento de "Chan do Cereixo", en Donas (Gondomar), al estar en la actualidad inmerso en un gran proyecto de intervención arqueológica financiado por la Fundación Barrié de la Maza, a desarrollar en cincos años por la arqueóloga Rosa Villar. Poseemos algunas piezas arqueológicas que podrían atribuirse al Mesolitico, pero no con certeza absoluta y hemos de tomarlas por ello, con precaución. Finalmente del Neolítico, poseemos varios túmulos megalíticos, de los que destacamos los que se localizan en el denominado "Chan do Prado", en Morgadáns (Gondomar), habiendo sido uno de ellos objeto de una intervención arqueológica hace ya unos cuantos años. Pero sin lugar a dudas el yacimiento prehistórico correspondiente al Paleolítico Inferior de "Chan do Cereixo (Portavedra, Donas, Gondomar), es tal vez el más importante de Galicia, poseyendo muchas características comunes al de "As Gándaras" de Budiño (O Porriño), que por desgracia, fue destruído casi en su totalidad. La cercanía y la similar tipología de las piezas paleolíticas, hacen de estos dos yacimientos semejantes, a no ser, por la diferente situación geográfica que posee cada uno de ellos: uno en una extensa planicie de montaña y el otro en pleno valle de "A Louriña". El yacimiento de "Chan de Cereixo" que podríamos a "grosso modo" atribuir al período "achelense", fue descubierto por el arquitecto y gran investigador de temas arqueológicos e históricos, D. Jaime Garrido, que a lo largo de seis años recorriendo el lugar en cuestión, logró recoger y formar una extradordinaria colección de piezas paleolíticas que van desde extraordinarios bifaces, hendedores,.. a núcleos de cantos rodados de cuarcita ( cuya procedencia vendría de los rios Miño, Miñor o hasta del litoral, tofdo ello bastante alejado del lugar), en ocasiones con sus lascas y restos extraídos de ellos junto a los mismos, lo que ya le confirmó al descubridor en la época del hallazgo que se encontraba con un auténtico yacimiento arqueológico que conservsada las piezas "in situ" y se podía comprobar como algunas de las mismas fueron fabricadas allí mismos. Presentó el primer estudio de las citadas piezas, en la Revista del Mueo de Pontevedra en 1978 y fue todo un acontecimiento para la arqueología del momento. Posteriormente se realizaron nuevos estudios tipológicos y de diferente enfoque sobre las citadas piezas, por los arqueólogos Julio Vidal Encinas y Rosa Villar, siendo ésta última la que en la actualidad está a la dirección de un modélico proyecto de investigación arqueológica sobre este yacimiento, esperando ver los frutos del mismo al concluir sus trabajos y que ellos, arrojen más información sobre este período cronológico de nuestra prehistoria, del que por desgracia poseemos escasos datos y muy parciales.
Tenemos luego una serie de hallazgos aislados de piezas paleoliticas en el límite de este valle con el del Fragoso. Se trata de interesantes piezas localizadas en el "monte do Maúxo", tanto en su vertiente hacia el municipio vigués como hacia el de Nigrán. También habia que destacar varios útiles encontradas por el incansable "Clube espeleolóxico O Maúxo" en la parroquia de Chandebrito: dos cantos bifaciales en "As Chans de monte Castelo"; las cuatro piezas trabajadas en cuarcita de "As Tomadas de Peneites"; y por último, en el denominado "Os Corutos", se docuementaron, dos cantos tallados en la llamada "Casa do Couso" y el extraordinario bifaz de "Fonte da Lapela", aunque este último, presenta alguna duda sobre su origen.
Del mesolítico poseemos diversas piezas que por su tipología podrían corresponder a ese período prehistórico, pero al ser encontradas fuera de contexto arqueológico, no podemos con certeza atribuirles esa cronología. Así, tenemos que tanto Pedro Díaz como José María Alvarez Blázquez, entre otros, mencionan que se recogieron diversos objetos tallados en cantos rodados de cuarcita ( picos, raspadores, lascas,..) tipo "Camposanquienses" en las playas de "Patos", "Panxón" y en la de "Barbeira". También tenemos diferentes fragmentos de sílex trabajados, de diversa tipología, localizados en "A Foz", que estudiados en su momento por el profesor Juan Carlos Abad Gallego, no dudaron de la pertenecencia tipologicamente a este marco cronológico, pero pusieron en evidencia que su procedencia pudiera ser producto de "lastre de barcos" de épocas históricas, procedentes de norte de Europa y dejados aquí al hacer su escala y cargar los mismos por su actividad comercial. Esti mismo, lo podemos decir de parecidas piezas en sílex, encontradas en numerosa cantidad en todo el litoral de la pequeña península en la que se encuentra el castillo de Monte Real, en Baiona. En 1985, los arqueólogos Eugenio Rodríguez Puentes, Victor Tomás Botella y Juan Carlos Abad Gallego, realizaron diversas catas o sondeos arqueológicos, tanto en la playa de "Barbeira" como en la "Insuela" ( A Ramallosa"), para poder dar un poco de luz a estos hallazgos arqueológicos descontextulizados, pero los resultados no aclararon ninguna de las cuestiones planteadas, pues los objetos aparecidos fueron localizados en nieveles superficiales y por ello, imposibles de una datación cronológica fiable. En concreto se llevaron a cabo tres catas de 2 X 1 metros en el primer lugar y cuatro catas de 1 X 1 metros en el último.
El neolítico aquí, como ocurre en la mayoría de las áreas geográficas gallegas, nos viene dado por los enterramientos funerarios atribuibles a esta época. Se trata de los conocidos túmulos megaliticos que los encontrados por las parroquias de Morgadáns y Chandebrito, teniendo referencias de la existencia de otros en las de Priegue ( hacia el barrio de "A Mámoa"), Donas o en Chaín.
Es en la parroquia de Santiago de Morgadáns, en donde encontrados los vestigios más interesantes de este período en esta área geográfica. Concetamente en el denominado "Chan de Prado" y en el conocido como "Monte da Medoña". En el primero, que se encuentra en una pequeña planicie a unos 454 metros sobre el nivel del mar, que posee una pequeña ermita dedicada a San José, podemos documentar hasta seis túmulos megalíticos o "mámoas", siendo sólo en dos de ellas visibles los ortostatos que formaban sus cámaras funerarias. Las medidas de sus túmulos varían entre tan sólo ocho metros hasta los 26 metros y su altura, de 0,50 a 1,50 metros. Todos ellos como es habitual, estaban violados y utilizados sus ortostatos para obras diversas, pudiendose observarse algunos de ellos en el muro que rodea la mencionada ermita. Posiblemente el número de este tipo de monumentos funerarios fuera mayor, pero las obras de explanación realizadas en la zona, acabarían con ellos. Es de destacar la existencia de masas rocosas en las inmediaciones, de donde con toda la probabilidad, se sacaron las lajas pétreas para contruir los megalitos. En 1985, por parte de los tres arqueólogos mencionados anteriormente, se llevó acabo una intervención arqueológica en una de ellas. En concreto se realizó un sondeo de 9 metros de largo por dos de ancho, desde el exterior del túmulo hasta el interior de la cámara funeraria del megalito. Fruto de ello, fue la aparición de varios fragmentos de cerámica "campaniforme" en la coraza de la "mámoa", así como una lasca retocada. Se localizaron asimismo cuatro ortostatos de la cámara funeraria, estando sólo uno de ellos en pié, presentando claras huellas de profanación el megalito. Los resultados finales de esta actuación arqueológica aún no se han publicado. En la misma parroquia, tenemos el interesante "Monte da Medoña", que llama la atención por la gran dimensión del túmulo, 30 metros aproximadamente, y los 2 metros de altura. Está cubierto totalmente de vegetación y presenta un gran hueco en su parte superior, que nos habla de la profanación de la "mamoa". No se han realizado ningún tipo de intervención arqueológica en este interesante yacimiento megalítico.
Por último nos detendremos a analizar los túmulos megalíticos que se localizaron en la parroquia de Chandebrito, catalogadas debidamente por el citado club espeleológico, que tan bien conoce esta zona. En "Chan de Rapadouro" tetenmos una singular "mámoa" que no posee cámara funeraria de piedra. Está destruída en parte y a ella corresponden, diversos fragmentos de cerámica "campaniforme" tanto lisa como decorada. Como ocurriría con la excavada de "Chan de Prado", este detalle, nos hablaría de una última, por lo menos, utilización del monumento en un moento de transición del período neolítico al Calcolítico, o primera Edad de los Metales. Podemos decir que, sabemos que en las "Chans do monte Castelo", existían dos monumentos, siendo en 1992, destruído uno de ellos. El que queda. posee unos 17,5 metros de diámetro y 1,5 metros de altura y es visible uno de los ortostatos que forman su cámara funerararia, en el hueco de profanación en su parte superior.
Finalmente hemos de apuntar los numerosos abrigos rocosos localizados en diversos puntos de las parroquias de Chaín y de Chandebrito, sobretodo, que poseen en su interior o cerca de ellos, "equipos de molienda rupestres", que aunque su cronología puede ser discutida, creemos que algunos de los mismos pueden corresponder a esta época prehistórica. Habrá que realizar estudios exhaustivos, con escavaciones arqueológicas incluídas, para poder determinar con certeza la cronología de este tipo de yacimientos, que son muy frecuentes tanto en este valle como en el cercano, del Fragoso.
Nota.- Bifaces del yacimiento paleolítico de "Chan do Cereixo" (Donas, Gondomar). Fotografía cedida gentilmente por mi buen amigo, el arquitecto e historiador, D. Jaime Garrido Rodríguez, descubridor del mismo.

LOS TRES CASTROS DE PRIEGUE (NIGRÁN)

La parroquia de San Mamede de Priegue, perteneciente al ayuntamiento de Nigrán, es la que posee hasta la actualidad, más asentamientos casteños de todo el Val Miñor. Son tres los castros que podemos contablizar y que pasamos a analizar muy brevemente.
El primero de ellos, se ubica en el denominado "Monte do Castro", en el conocido barrio de "A Mámoa", que nos indica la posibilidad de la existencia en el lugar de algún tipo de vestigio arqueológico perteneciente a la cultura megalítica, más concretamente, a un túmulo funerario.
El castro está a unos 212 metros de altura sobre el nivel del mar. Posee un bien definido recinto habitacional en una superficie bastante llana( menos en su zona central que posee una pequeña acropolis rocosa) y de forma elíptica u oval, cuyo eje mayor (en dirección norte-sur) mide 135 metros y el eje este- oeste ,unos 90 metros. Son visibles hoy en día resto de su completo sistema defensivo: Hacia el norte posee un profundo foso; un parapeto de piedras y tierra puede verse hacia ell Naciente; la muralla, de aparejo poligonal, lo rodeaba completamente, siendo en la actualidad más visible en unas zonas que en otras; por último, mecnionar que tiene una entrada, que va desde una pequeña terraza que viene de la zona del foso, en el barrio de "A Mámoa", y bordeándolo lateralmente, se llega a una zona en que se interrumpe la muralla, siendo los extremos de la misma aquí, más gruesos, posiblemente para reforzar esta zona siempre vulnerable. En 1941, el estudioso e investigador de nuestra zona, D. Pedro Díaz Alvarez, con sus alumnos realizó una pequeña excavación arqueológica, que dió como resultado el hallazgo de una bien conservada vivienda de gran diámetro, que es visible hoy en día. También se recogió un abundante muestrario de cerámica indígena predominando la decorada a pase de incisiones, estampillado y decoración plástica, con motivos geométricos. Parte de este material forma parte de los fondos arqueológicos del museo municipal "Quiñones de León" de Vigo. A lo largo de todo el recinto castreño, son abundantes observar algunas alineaciones de piedras y depresiones en el terreno, que nos indican la existencia de más construcciones pétreas. En la última visita realizada a este interesante yacimiento, pudimos recoger una pequeña cuenta de pasta vítrea, de color azulada, que podría corresponder a un collar o pulsera y cuya cronología sería romana, a juzgar por su tipología. En la tradición oral vinculada a este emplazamiento se nos habla de que fue habitado por los "mouros" y que al marcharse dejaron muchos tesoros enterrados en él.
El siguiente castro lo tenemos en el conocido como "Monte das Medoñas", topónimo éste, que también nos habla de posibles restos megalíticos por la zona. Su estado de conservación es muy malo y se halla casi totalmente destruídos por las numerosas obras efectuadas en él. Está a unos 100 metros de altitud. Posee sólo un pequeño recinto, casi de forma circular, pues posee unos ejes de: 45 metros en dirección norte-sur y 40 metros en dirección este-oeste. De este castro, el profesor D. Luis Monteagudo, en una visita en la década de los 40 del siglo pasado, consiguió encontrar numerosos fragmentos de cerámicas indígenas, la mayoría presentando decoración estampillada, de círculos concéntricos, sogueados, triángulos,... combinada con acanaladuras horizontales y pequeñas series de líneas incisas o impresas, destacando una vasija de una asa decorada, con una extraordinaria decoración de retícula bruñida, esto es, líneas rectas que entrecruzándose formando rombos, que cubre toda la superficie del recipiente cerámico, de unos 18 centímetros de diámetro y que reconstruída parcialmente por el citado arqueólogo, puede verse en la actualidad en el Departamento de Prehistoria y Arqueología de laUniversidad de Santiago de Compostela.
El último castro y también el único en que se realizaron intervenciones arqueológicas en su parte alta, con motivo de la construcción de un gran edificio para centro de educación para niños autistas, realizado por la Fundación Menela, se localiza en el barrio de Navás, se encuentra en una pequeña elevación de forma circular, situada a media ladera y con grandes pendientes al Poniente, por donde posee una gran visibilidad hacia la ría de Vigo. La ácropolis aprovecha la configuración del lugar y luego tenemos otro recinto que estaba bien defendido por un foso y una muralla de tierra. Hacia el norte se puede observar un pequeño aterrazamiento, que completaría este yacimiento castreño. El acceso natural se realiza por el Poniente y posiblemente es por esta zona por donde poseía la entrada primitiva.
La primera excavación arqueológica de urgencia, fue llevada a cabo por los arqueólogos Victor Barbi Alonso y Fernando Carrera Ramírez, de la empresa arqueológica TOMOS, con motivo de la citada construcción educativa. Se pudieron desenterrar parcialmente varias construcciones pétreas de planta circular y muros de aparejo pologonal, poseyendo algunas de ellas unas buenas cimentaciones que llegaban hasta la roca base del monte. Se recogieron fragmentos de céramicas indígenas sin ningún tipo de decoración. Por la abundancia de restos de carbón vegetal encontrados en diferentes sondeos y gracias a haberlos mandando a datar por el método de Carbono-14, podemos fechar este yacimiento arqueológico entre los siglos II al I antes de Jesucristo. Por las características de los hallazgos cerámicos y la ausencia de otros (como tégulas o cerámica romana), podemos estar posiblemente ante un castro prerromano, que sería abandonado cuando perdió su valor estratégico, con la llegada de la romanización a nuestra zona.
La última actuación arqueológica realizada en este castro, correspondió a la limpieza, consolidación y excavación total de una de las casas, descubiertas en la anterior excavación. Se realizó como parte de uno de los proyectos del Grupo de Estudios para a Prehistoria do Noroeste (GEPN) de la Universidad de Santiago de Compoatela y la dirección ténica fue llevada a cabo por la arqueóloga María Martín Seijo y la dirección científica correspondió a la Dra. Josefa Rey Castiñeiras, profesora titular de Prehistoria de la citada universidad gallega. Se cumplió el objetivo marcado y la memoria científica y el estudio de los materiales encontrados, está en fase de estudio. La imagen que ilustra este comentario fue realizada por María Martín en un momento de los trabajos arqueológicos realizados y gentilmente cedida para utilizarla en este comentario, nos muestra la vivienda castreña objeto de esta intervención arqueológica, con un bien definido piso de tierra pisada y justo en el centro de la misma podemos ver una serie de leños quemados en su posición originaria, muy bien conservados. La idea final de la Fundación Menela, propietaria del terreno, será dejar a la vista y debidamente protegida esta interesante casa indígena
Finalmente quiero comentar que en mi reciente visita al castro, pude observar movimientos de tierras en la zona que da hacia la ría. Quiero pensar, pues lo deconozco, que están llevando un control arqueológico de las mismas, pues sería una negligencia muy grande no haberlo hecho, pues se está excavando en una parte muy sensible del yacimiento, que va a alterarar su configuración primitiva, así como que se localizarán restos de materiales arqueológicos que pueden arojar más datos sobre este importante yacimiento. Pequeños fragmentos cerámicos se pueden ver entre la tierra removida...

sábado, 1 de septiembre de 2007

SOBRE EL ALFAR ROMANO DE PANXÓN (NIGRÁN)

Estos días es noticia en los medios de comunicación, un importante hallazgo arqueológico realizado en un solar frente la playa de "A Madorra"( concretamente en donde se están haciendo obras para un geriátrico privado de la Fundación San Rosendo) en la parroquia de Panxón (Nigrán), que nos habla del descubrimiento de parte de una posible factoría romana fechable hacia el siglo IV después de Jesucristo, concretamente se nos comenta de que se trata, de un alfar destinado a la elaboración y preparación de arcilla para la fabricación de tejas, ladrillos y posiblemente algún tipo de recipiente anfórico, como pude leerse por ejemplo en La Voz de Galicia del 9 y 10 de Agosto de este año. Dichos artículos nos dan algunos datos más del hallazgo:
"...El equipo arqueológico ha encontrado un muro de 23 metros de largo que está conservado en tres tramos, junto con abundantes materiales como barro, piezas de ladrillo o ánforas. Y junto a este elemento se ha distinguido un pavimento rustico que pudo ser utilizado como patio de trabajo para el secado de los productos que fabricaban. A un nivel más bajo del suelo se encuentran dos estructuras de ladrillo con zócalos que se empleaban como balsas de decantación de arcilla. Una de ellas ha aparecido completa, mientras que la otra está parcialmente destruida por las obras del garaje de la anterior edificación. Parece ser que quienes trabajaban en la factoría también vivíab allí, como muestra la existencia de una lareira provista de una zona de cocina, desde la que partía una cloaca hacia el centro de la playa. En este conducto se han recogido restos de alimentos"...
Dada la importancia de la noticia y conociendo a la arqueóloga y la directora de la citada excavación, Dña. Rosa Villar, me puse en contacto con ella para recabar más datos y gentilmente me ha proporcionado los que a continuación expongo, asi como, me facilitó la fotografía que ilustra este comentario y que corresponde a un detalle de una de las denominadas "balsas de decantación de arcilla", en que se aprecia perefectamente el ladrillo y el zócalo que tiene.
"...Primero empezamos con los sondeos manuales y zanjas mecánicas para ver si había algún resto. Ahí salieron depósitos de arcilla anormalmente copiosos y una estructura de decantación de arcilla - mezcla con agua para amasarla-, hecho con ladrillo romano. Estas balsas normalmente son simples "agujeros" excavados en el propio suelo o como mucho, se construyen con piedras del entorno. No están muy documentadas, incluso en el sur y mediterráneo donde si conocen banstantes alfares. El hecho de que esté construída en ladrillo, aporta cierta relevancia para el taller. Los fragmnetos de ánforas y materiales de construción son abundantes, a pesar de que el yacimiento ya se comprobó muy alterado por la construción anterior, un edificio de planta rectángular que ocupaba el centro del solar, pero que tenía además muchas estructuras relacionadas: dos pozos, un garaje con túnel de mantenimiento del coche ( este túnel cortó una segunda balsa de decantación de arcilla, pegada a la primera), un estanque excavado, un invernadero, etc. Todos ellos elementos que alteraron el registro.
La posterior ampliación en excavación en área nos dejó comprobar que efectivamente, nos encontramos con el patio de trabajo de un alfar, con estancias rectangulares en dirección NO/SE, restos de pavimentos y una zona de función doméstica de la gente que trabajaba en el alfar. No aparecieron los hornos, pero sí piezas de mantenimiento de los mismos - ladrillos en forma de cuña vidriados por el calor -; suponemos que debían encontrarse al otro lado al otro lado del muro trasero, donde hoy hay un edificio. Finalmente, apareció una rústica pero bien construída canalización que parece dirigirse efectivamente, de la zona doméstica hacia el centro de la playa de la Madorra, conservada en 14 metros."
Quiero desde aquí dar las más expresivas gracias a la citada arqueóloga y amiga y desear que cuando finalicen las obras previstas, se llevé a cabo la debida "musealización" de estos importantes restos arqueológicos, como está previsto tanto por parte de los propietarios del solar como por el organismo competente en la materia, en este caso, la Xunta de Galicia.
Este interesante descubrimiento le da a esta zona de Panxón una importancia muy grande, como ya avanzamos en el anterior comentario de este blog.
En Galicia hasta la actualidad no se conoce nada semejante y de ahi la singularidad y la importancia de este hallazgo arqueológico romano. Sólo podemos apuntar un yacimiento que podría estar vinculado con la misma función de fabricación de piezas de arcilla, en concreto con ánforas relacionadas con una factoría de pescado localizada en la parroquia de San Martiño de Bueu ( Pontevedra), que mereció la atención y el estudio de los Srs. Pedro Díaz Alvarez y Manuel Vazquez Vazquez, que publicaron en la editorial Artes Gráficas Galicia (Vigo) un pequeño pero interesante libro en 1988, con el título "Noticia preliminar del primer horno y alfar de ánforas gallegas", que recomiendo para los que deseen saber más de este tema.
Pero como afirma la arqueóloga Rosa Villar y soy de su misma opinión, "las estructuras del patio de trabajo para la decantación de arcilla son totalmente inéditas aquí, y por contrario, no tenemos hornos, que si es lo que hasta ahora se conoce en otros lados.
Quiero finalizar deseando poder conocer más detalles sobre este descubrimiento tan importante para nuestra arqueología, que la directora ahora mismo estará elaborando, pues el trabajo posterior a una excavación es arduo y muy minucioso y por otro, el poder contemplar debidamente musealizada la zona objeto de excavación arqueológica. También por último, que nuevas intervenciones arqueológicas en Panxón, nos muestren más el apasionante mundo romano que existe enterrado bajo el suelo actual del mismo.

jueves, 23 de agosto de 2007

PAZO Y CRUCERO DE SANTIAGO DE PARADA (Nigrán)


Vamos hoy a pararnos a analizar muy sinteticamente el Pazo de Don Suero Yáñez y el espléndido y más antiguo crucero del ayuntamiento de Nigrán, que se encuentra delante justo de la entrada a la citada construcción palaciega, en el denominado barrio de "Souto" en la parroquia de Santiago de Parada, cerca de la interesante iglesia románica, que será objeto de otro comentario en este blog.
En el lugar que hoy día podemos observar este Pazo, se levantaba una importante fortaleza medieval con sólida torre, que conoció los avataremos de la guerra de los pretendientes a la Corona de Castilla , Pedro el Cruel y su hermanastro Enrique de Trastamara. Lo que vemos en la actualidad del pazo barroco, es su portalón blasonado hacia el Naciente, con un buen muro de sillería con seis remates piramidales y una entrada que nos viene dada por un arco de medio punto; la casa con planta en L que presenta una larga galería en toda su fachada, con techo apoyado en columnas; tenemos también una escalinata pétrea hacia el Poniente que poseía balaustrada; y dos balcones, hacia el norte, con un tejado pequeño que se apoya en cuatro robustas ménsulas cada uno. En la parte superior del portalón, hacia la derecha de la entrada y entre dos pináculos que posee la cornisa, tenemos un escudo pequeño con las armas de los Piñeiro y en parte alta de un pequeño edifico adosado al portalón, justo encima de su puerta adintelada, vemos otro escudo, pero éste, con las armas de los Araujo.
Justo delante del portalón, hacia su lado izquierdo, se levanta un magnífico crucero, colocado sobre una gran plataforma rectangular de piedras y tierra y delimitada por unos fuertes muros de contención. Luego tenemos ocho gradas de sección octogonal y luego una base cúbica con las esquinas recortadas. En ella existe una inscripción, en que podemos leer 1583. A continuación viene la columna cilindrica con la fecha de 1778 grabada en vertical; luego un collarino ;y remata en un tosco capitel de orden dórico. En su reverso, en el borde de dicho lado, tenemos grabado:
BENITO ARAVJO TENIENTE
CORONEL PROVINCIA DE TVY
Finalmente tenemos una cruz de sección cuadrangular con un singular remate en sus terminaciones. En el reverso está representado un Cristo de tres clavos con los brazos paralelos a la cruz y en el reverso, como es habitual, una Virgen de la Piedad, de medidas desproporcionadas.
Son muy escasas las tradiciones que pudimos recoger sobre este crucero, pero una de ellas nos habla del paso de la procesión del Jueves Santo por este lugar.
Por las dos incripciones que poseemos, podemos decir que el crucero original del que sólo se conserva la base es del siglo XVI y el resto, como lo confirma la fecha grabada en su columna, ya del siglo XVIII y mandado hacer por el teniente coronel de la antigua provincia de Tui, D. Benito Araujo, familiar de los dueños del pazo en dicha época.
Nota.- En las imágenes que ilustran este comentario, , vista general del crurero y la entrada al Pazo y detalle del reverso del crucero.

martes, 31 de julio de 2007

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS ROMANOS DE PANXÓN ( NIGRÁN )


Si queremos analizar los restos romanos que conocemos en la actualidad, localizados en el valle Miñor, tenemos que referirnos a la parroquia de Panxón. Sólo en esta parroquia tenemos constancia veraz de la existencia de yacimientos arqueológicos que podemos fechar entre los siglos I al IV después de Jesucristo, si no tenemos encuenta los castros romanizados, esto es, en los que hemos encontrado materiales datables en esa época y que existen en algunas otras parroquias. Eso, al igual que a noticias ambiguas sobre posibles restos romanos en otros lugares, que no se han podido concretar, como los relativos al hallazgo de mosaicos en la zona de Borreiros, entre el castro y Burgo vello; restos romanos en Couso; o los que se mencionan referidos a la parte antigua de Baiona, en que se nos habla de hallazgos de monedas y otros materiales, que posiblemente nos esten documentando un asentamiento tipo "vicus"( o asentamiento romano secundario) y su correspondiente necrópolis, pero hasta que se realicen intervenciones arqueológicas que confirmen esto, son meras suposiciones.
En Panxón, podemos hablar de la villa romana cercana al castro; al yacimiento de la ladera de Monteferro; y por último a restos localizados en la parte antigua del mismo pueblo de Panxón, cerca de donde está ubicado el famoso "arco visigótico". Se han realizado intervenciones arqueológicas que han revelado nuevos e interesantes datos sobre este particular, pero al no tenerse publicado nada sobre los mismos, no podemos referirnos a ellos, analizarlos e incluírlos en este artículo.
La villa que se documenta a la ladera del castro marítimo, ha dado mucho material arqueológico, si nos atenemos a los escritos que se refieren a ellos y que podrían estar evidenciando no sólo se tipo de asentamiento romano, sino también una necrópolis asociada al mismo. Sin embargo, lo único singular e importante de los diversos mosaicos localizados, es uno tan sólo que se conserva en la actualidad en una colección particular y posee representaciones de tema marino. Para analizar toda la documentación que pudimos lograr sobre esos antiguos hallazgos arqueológicos y estudiar con algo de detenimiento el citado mosaico, dejemos para otro artículo, este importante yacimiento y pasamos a analizar los otros dos restantes.
Yacimiento romano de Monteferro
Tomando los datos que exponemos ahora de un escrito inédito ( que obra en nuestro poder ) de la arqueóloga que llevo a cabo las excavaciones de 1993 en este yacimiento, Dña. Soledad Prieto Robles, podemos apuntar lo siguiente:
"Monteferro es una pequeña península que separa la ensenada Carreira de la ría de Baiona. El yacimiento arqueológico de Monteferro está a una altitud de entre 44 y 39 metros sobre el nivel del mar. Se sitúa en en la ladera noroeste de la península, de cara a la playa de Patos. está proyegido del norte y del oeste, casi en el brazo que une la península con la costa.
Las excavaciones arqueológicas que se realizaron en este lugar en el año 1993, se debieron a la necesidad de limitar fisicamente el yacimiento, así como definir su marco cronológico y cultural dado que se iban a acometer unas obras de urbanización en la zona. Con anterioridad a esta intervención se habián llevado a cabo unos sondeos en el año 1990. La zona se dividió en tres áreas de actuación donde se colocaron los sondeos. Después estos se fueron ampliando según las estructuras que iban apareciendo.
Resultados: Encontramos en el yacimiento arqueológico de Monteferro un único nivel de abandono y destrucción del mismo. Las estructuras localizadas fueron de dos tipos:
-Unos muros de mampostería muy deteriorados pero que conservan un interesante sistema de canalización de aguas, consistente en losas de pizarra hincadas verticalmente y cubiertas por losas horizontales. Este sistema es completado por una seriede canales tallados en la roca que se bifurcan en ramales. Los canales están intimamente relacionados con los muros encontrados e impedían que el agua anegase las edificaciones.
-Muros de mapostería de lajas de pizarra sin sin tipo de argamasa aglutinante. A estos muros se unen suelos de ocupación en el interior, de tierra batida y en el exterior, zonas de pisado sin ninguna preparación.
Los materiales relacionados con estas estructuras son abundantes y variados:
-Materiales relacionados con la edificación: Procedentes en su mayor parte de la cubrición, como son tégulas e ímbrices, pero también relacionadas con los canales como lajas de pizarra perforadas y ladrillos.
-La cerámica es muy variada. En general se trata de cerámica común romana de mesa, cocina y almacenaje ( jarras, cuencos, ánforas y dolios), aunque también aparece cerámica fina como "Terra sigillata". Además se encontraron pesas de telar.
-El vidrio y el bronce mucho menos representados y en malas condicones de conservación.
-Los útiles de piedra como son las pesas de red, hechas en cantos decuarcita, fragmentos de molinos, molederas, placas de esquisto orodadas y afiladores.
Conclusiones: Podemos decir que el yacimiento de Monteferro, por su tipología y por los materiales en él encontrados, es un asentamiento rural de época tardorromana, entre los siglos III y V después de Jesucristo. Su situación así como algunos de los materiales que aparecen, nos indican que sus habitantes aprovechaban los recursos marinos (pesas de red), pero también los recursos agrícolas y ganaderos ( molinos, azuela, etc...). Además posiblemente tuviesen relaciones comerciales, tanto por mar como por tierra, conotras poblaciones cercanas ( ánforas, cerámicas finas). Estos núcleos poblacionales ubicados a media ladera, en un lugar estratégico cercano al mar, con buenas comunicaciones son poco conocidos en la Galicia romana y se diferencian claramente del tipo más frecuente de habitación que constituyen las villas".
Yacimiento de la "Rúa do Arco"
Sobre este interesante yacimiento arqueológico, sólo hemos podido recoger referencias en el libro que hemos publicados titulado "Raices de Nigrán", en su página 86, gracias a la informaciones facilitadas en su día por el director de las excavaciones, Juan Carlos Castro Carrera:
"En el verano de 1993, con motivo de la construcción de un inmueble, se realizaron en un solar de esta calle una excavación arqueológica arqueológica. El solar está situado a escasos metros del conocido "arco Visigodo", y actualmente existe allí un edificio, con lo que desaparecieron los restos arquitectónicos documentados. Esta intervención permitió constatar la existencia de un asentamiento romano en el núcleo antiguo de Panxón, confirmando desde forma, las referencias que desde hacia muchos años había sobre hallazgos aislados de época romana en la zona. Se pudieron documentar restos de muros, algunos de ellos definían estancias rectangulares. estas estructuras presentaban un deficiente estado de conservación, en parte debido a la reutilización de las piedras que deben seguir a su abandono, hecho constatado por la escasa entidad que tenían los derrumbes.De entre las piezas, destacan los numerosos fragmentos de teja y ánfora. Este último dato unido a su situación en la costa le confiere un caracter de posible enclave comercial marítimo. Así existen ánforas procedentes del Medieterráneo Oriental. El funcionamiento del yacimiento se puede datar entre los siglos III - IV después de Cristo, ya en época tardorromana, como ocurre con otros yacimientos existentes en la Ría de Vigo".
Nuevos datos arqueológicos
Está aquí hemos expuesto las únicas noticias que poseemos sobre estos yacimientos, a la espera que se publiquen los datos definitivos y extensos en sus respectivas memorias de excavación. Sabemos tan solo por referencias orales, que desde que se llevaron a cabo estas intervenciones arqueológicas ( en 1993 ) se han realizados nuevas actuaciones que dieron resultados intereantes y que le confieren mayor importancia al Panxón romano, como es, al parecer, la aparición de restos de un alfar de esta época, por ejemplo,...Pero por desgracia, hasta que no se hagan públicos estos descubrimientos no podemos evaluarlos y analizarlos globalmente. Esperemos que no se tenga que esperan mucho tiempo....
Nota.- En la imagen, la península de Monteferro desde la playa de Patos, mostrando la ladera donde se ubica el yacimiento romano del que hablamos en el artículo.

domingo, 29 de julio de 2007

MONUMENTOS Y YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS MEDIEVALES DEL VALLE MIÑOR


Los monumentos y yacimientos arqueológicos en el valle Miñor, podemos decir que nos vienen dados por construcciones religiosas ( iglesias románicas, ermitas y colegiata ; militares ( poblados fortificados ( tipo fortalezas o torres ) ; y construcciones civiles públicas ( como pueden ser las vías de comunicación, esto es, puentes y calzadas ).
Como resto arqueológico más antiguo perteneciente a esta etapa medieval en el valle Miñor tenemos el famoso "arco visigótico" de Panxón, que corresponde a parte del antiguo templo ubicado en la zona, que por sus capiteles decorados podemos fechar hacia el siglo VII después de Jesucristo. De este momento también tenemos el ábside del mismo, asi como la tapa pétrea de un sepulcro, que posee la denominada decoración "de estola". Sería muy interesante proceder a unas excavaciones arqueológicas sistemáticas en este lugar, pues podrían dar resulyados sorprendentes.
Podemos documentar por manuscritos de la época y por las evidencias arqueológicas que nos ofrecen, tanto en su interior como en su exterior, dos iglesias románicas en el valle: se trata de la iglesia de Santiago de Parada y la iglesia de Santa Eulalia de Donas, que corresponde a parte del antiguo convento de monjas de la orden benedicta que vivieron allí. También a esta época pertence la iglesia de Santa Eulalia de Camos, a juzgar por la colección de canecillos románicos, que se guardan en el Museo Diocesano de Tui.
Como joya arquitectónica tenemos la colegiata de Baiona, posiblemente fechable hacia la segunda mitad del siglo XIII, pero con una gran manifestación artística que correspondería a la transición del románico al gótico.
Luego existen tres ermitas que podríamos incluir en esta época. La más antigua correspondería a la dedicada a San Cosme y Damián, en Baína, y que se documentaría hacia el siglo XI y estaría vinculada al monasterio de Oia. Posiblemente su origen fuera un eremitorio y luego podría haber surguido una pequeña "granja" o poblado, del que poseemos diversos restos arqueológicos como de piezas arquitectónicas como cerámicas. Otra ermita la tendríamos en el monte Sanomedio, en la parroquia extrema de Chandebrito, ya en el límite con el término municipal de Vigo. Estaría dedicada a San Amedio, y aunque los materiales arqueológicos recogidos en la zona, apuntan hacia una cronología que nos llevaría hacia finales del siglo XV, su origen podría situarse, atendiendo a las características de este yacimiento, a unos siglos antes.
Por último tenemos la ermita de Santa Marta, ya en los límites de Baiona y Baiña, que conservar parte de su estructura con una transición clara del románico al gótico.
Con respecto a las fotificaciones militares, que podemos rastrear en este valle correspondiente a este período histórico, tenemos una serie de restos de fortalezas o tan sólo torres defensivas y de vigilancias que podemos situar en los siguientes puntos: En el monte Galiñeiro, en Vincios, salieron a la luz de antiguas excavaciones materiales arqueológicos cerámicos de esta época, asi como son visibles hoy en día, partes de la muralla que rodeaba a dicha fortificación. En el monte Castelo, de Parada, también con un pasado castreño, como pequeño asentamiento de control ya posiblemente en época romana, vemos ciertos rebajes en la roca y abundante material cerámico de construcción y correspondiente a vasijas de cocina, que nos hablan de este período medieval. Algunos autores quieren identificar este lugar, con el famoso "Castelo de Santa Helena" de las crónicas de la época. Ya en la parroquia de Chaín, tenemos tres puntos posibles de ubicación de este tipo de emplazamientos: uno estaría en el denominado "Coto Teixugueira"; otro en el "Coto Espiñeira"; y por último el "Coto do Abade", en el que se aprecian rebajes en la roca que nos evidencian huellas de construcciones, asi como abundante material cerámico y que las últimas investigaciones apuntan que pueda tratarse del "Castelo de Morgadáns", que aparece en la documentación escrita medieval. Ya por tierras de Baiona, mencionar la importancia de "Monte do Boi" o "Monte Real", también con huellas de su período castreño, pudiendo datar su denominada "Torre do Principe", hacia finales del siglo X, aunque su máximo apogeo lo tendrá entre los siglos XVI al XVIII. También mencionar, que posiblemente en el antiguo castro de Morade de Baiña, también nos encontraríamos con la ubicación de una torre, a juzgar por los rebajes de la roca localizados, asi como por los materiales que se encontraron. Por último, comentar que aunque tenemos algunos indicios de presencia medieval, en el castro de Xián en Vincios, descartamos el emplazamiento de una estructura sólida medieval en el mismo y que los restos localizados ( desde el juego grabado en roca como las cerámicas ) podrían corresponder a una ocupación esporádica del lugar con otras finalidades ( control del ganado,....).
Para finalizar hacer una breve alusión a las vías de comunicación que se pueden detectar aún en la actualidad y que corresponden a estos tiempos medievales y tal vez, en su origen, a una época anterior. Es el caso de los puentes y las calzadas o caminos empedrados. En cuanto a los puentes, mencionar que el que se encuentra en Mañufe, sobre el rio Miñor, de tres huecos y tajamares, arcos de medio punto y una inscripción que nos fecha este monumento en el siglo XII, es anterior posiblemente al famoso puente de A Ramallosa, de diez huecos y tajamares, con arcos de medio punto y también apuntados, del que sabemos que sufre una gran reforma hacia el siglo XVI. Sobre las calzadas que hemos podido observar y que podrían corresponder a caminos empedrados pertenecientes a esta epoca, en donde mejor se conservar es en diversos puntos de las parroquias de Baredo, Belesar y Baiña, todas ellas en el municipio de Baiona y por las laderas de los montes de "A Groba".
Llama la atención el número de enclaves fortificados medievales que se documentan en este valle y que en investigaciones futuras se podrán incrementar. Esto nos habla sin duda de la importancia de esta área geográfica en este período cronológico y más que nada del esplendor de la antigua Baiona, situada a los pies del "Monte Real", con un remoto pasado que espera que excavaciones arqueológicas a realizar, descubra y evidencie dicha importancia.
Hasta aquí, una aproximación muy resumida sobre este tema, al que volveremos, tratando más minuciosamente lo que hemos expuesto ahora.
Nota.- En la imagen, vista general del denominado "arco visigótico" de Panxón (Nigrán).



CASTROS DEL VALLE MIÑOR

A continuación vamos a ofrecer una visión muy sintética de los asentamientos castreños que podemos documentar hoy en día en las fértiles tierras de este hermoso valle, que sin lugar a dudas, la realización de prospecciones arqueológicas sistemáticas futuras, incrementaran el número definitivo de los mismos, teniendo en cuenta la existencia de algunos topónimos que pueden estar indicando la existencia de un castro en el lugar y que no han sido comprobados ( como por ejemplo, "Castro Méndez" en el barrio de Xián, en Vincios; o el denominado "Castro da Matanza, en el barrio de Casás, también en la parroquia de Vincios, entre otros); asi como la recogida de leyendas o tradiciones relacionadas con algunos sitios que también nos pudieran estar hablando de nuevos yacimientos arqueológicos que en la actualidad no están catalogados como tales.
En primer lugar nos llama la atención de que algunos de estos emplazamientos castreños, hayan sido utilizados de nuevos en épocas posteriores, concretamente en tiempos medievales. Restos arqueológicos, en su mayoría cerámica perteneciente a esta período histórico, asi como ciertos rebajes observados en algunas rocas que nos hablan de la posibilidad de que sirvieran de soporte de muros de piedras o de vigas de madera y ya por último, la documentación escrita que nos informa de la existencia de alguna torre o fortaleza en la zona, nos refuerza esta teoría de la reutilización de este recinto fortificado, que tendría su origen en la cultura castreña y su fin en el medievo, no pudiendo hablar posiblemente de un hábitat continuo, sino de una ocupación del punto estratégico en tiempos posteriores.
Pasamos sin más preámbulos a mencionar los 22 castros catalogados, agrupados por ayuntamientos, correspondiendo diez castros a Nigrán, siete a Gondomar y cinco a Baiona.
Es el término municipal de Nigrán en el que tenemos registrados el mayor número de castros, siendo la parroquia de Priegue, la que posee más emplazamientos, llegando a contabilizarse hasta tres. El primero de ellos, se sitúa en el barrio de "A Mámoa", el otro en el denominado "Monte das Medoñas" y por último, en el barrio de " Navás ". De todos ellos poseemos interesantes muestras de cerámicas decoradas castreñas, pero sólo en el último se realizaron excavcionesarqueológicas oficiales que además de abundante material cerámico, dejaron a la luz varias estructuraspétreas de planta circular.
En la parroquia de Parada tenemos dos: el de "Areiña" y el denominado "Montes Castelo", que pensamos que su mayor ocupación y relevancia la va a poseer en época medieval, siendo para algunos autores quieren identificar con el "Castelo de Santa Helena" de la crónicas.
Por último citar los castros de "Tarela" en San Félix de Nigrán; el conocido "Monte do Castro" en Panxón, con una posible villa romana en su ladera, a juzgar por los restos romanos encontrados ( mosaico de tema marino; ara dedicada a Mercurio; etc,..); el castro de Camos; el castro partido en la actualidad por labores de cantería que se localiza entre los barrios de "Golada" y "Xunqueiras" en San Pedro de la Ramalllosa; o finalmente, el castro de Chandebrito, con una ubicación extraordinaria qude puede contemplarse desde la desembocadura del río Lagares, en el inicio de la playa de Samil (Vigo).
Ya en el municipio de Gondomar tenemos el castro de "Pedra Moura" en Donas, objeto de una intervención arqueológica y como resultado de la misma, se pudo estudiar numeroso material cerámico y se desenterraron estructuras pétreas de cronología castreña; el castro de Borreiros, en cuyas cercanías fue localizada parte de una interesante estatua de guerrero galaixco-romano; el castro de Mañufe; el majestuoso castro de Xián, en Vincios, con pervivencias de época medieval ( podemos ver un tablero de juego de ese período cronológico, grabado en una de las rocas de la cima de este monte); el castro de "O Curuto" de Peitieiros; y ya en la parroquia de Chaín, los cotos denominados de "Texugueira" y "Espiñeira", con claras evidencias medievales, igualmente.
Para finalizar, en el municipio de Baiona, contamos con los castros de "Monte do Boi" o "Monte Real" ( en donde en la actualidad se encuentra el Parador Nacional de Turismo "Conde de Gondomar" ); el sitúado en el "Monte Carabela" en la parroquia de Baiña, que debieron de poseer también ocupación medieval; y en la misma parroquia, el castro que se encuentra en el barrio de Morade (también con posible perduración hasta la edad media) y el castro marítimo emplazado donde se levanta hoy día la ermita de Santa Marta. Finalmente en el parroquia de Belesar, tenemos otro asentamiento castreño.
Como apuntamos al principio de este comentario, deben de existir otros yacimientos castreños en la comarca aún no catalogados, sobretodo en las parroquias en las cuales no se han detectado todavía alguno de ellos como son las de Couso, Gondomar, Santa Cristina de la Ramallosa, Baredo, Morgadáns o Vilaza, por ejemplo.
Volveremos en otro artículo a analizar cada uno de los castros aquí señalados para indicar sus características especificas y demás detalles, que nos ayudarán a comprender más y mejor la cultura castreña en este valle.
Nota,.- En la fotografía podemos ver un recipiente cerámico con decoración incisa y de retícula bruñida, fechable hacia el silgo I antes de Jesucristo, recogido y estudiado hace años por el eminente profesor D. Luis Monteagudo, en el poblado castreño del "Monte das Medoñas" ( Priegue, Nigrán) y que en la actualidad se puede contemplar en el Departamento de Aqrqueología de la Facultad de Historia de la Universidad de Santiago de Compostela.